Para algunas personas es más difícil ver un cuadro que para otras. A veces el mensaje del cuadro no les queda definido, no sienten que les transmita algo, y eso es normal.
En este post podemos hablar de qué 
aspectos o características debemos percibir en un cuadro.
Lo que primero nos atrae obviamente son sus colores, luego sus formas, sean simétricas, asimétricas, curvas, rectas o planas. Por último lo vamos viendo más detenidamente, tratamos de descifrar de qué se trata y que nos representa.
La mayoría de la gente una vez que lo vio, decide si el cuadro le gustó o no, simple. 
Pero no termina ahí. Porque en realidad jamás vamos a saber si a la persona no le terminó de gustar el mensaje, los colores, o las formas.
Podemos 
decir en estos tres pasos que hay mucho más por mirar en un cuadro, como por ejemplo:

  1. Cómo está hecha la composición, es decir, de qué manera se distribuyeron los elementos en la superficie.
  2. Las diferentes técnicas que se pudieron utilizar, ya sea, acuarela, óleo, pastel, etc.
  3. El estilo de la obra que puede ser, modernista, clásica, abstracta, impresionista, etc.

Entonces, con esta pequeña ayuda, podremos disfrutar mucho más al ver un cuadro, a sentirlo, recibir el mensaje que el autor nos dejó, porque no nos olvidemos que también hay una gran diferencia entre mirar y ver.

Una pincelada más.